2018/04/04

Definiendo la Violencia Intrafamiliar






VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

Es un grave problema social que tiene importantes consecuencias para las víctimas, tanto para su calidad de vida, como su salud física y mental. Para la sociedad en general también tiene efectos significativos, pues es un obstáculo para el ejercicio de los derechos, implica importantes pérdidas económicas para el país y afecta distintos ámbitos de la vida social, educacional y productiva de quienes la padecen.

MALTRATO INFANTIL

1- ¿Qué es el maltrato infantil?
UNICEF define como víctimas de maltrato y abandono a aquellos niños, niñas y adolescentes de hasta 18 años que sufren ocasional o habitualmente actos de violencia física, sexual o emocional, sea en el grupo familiar o en las instituciones sociales.

2- Tipos de maltrato infantil:
Físico: toda agresión que puede o no tener como resultado una lesión física, producto de un castigo único o repetido, con magnitudes y características variables.

Físico leve: cuando alguien lanza cosas, le tira el pelo o las orejas, empuja o zamarrea, da cachetadas o palmadas a un niño, niña o adolescente.

Físico grave: cuando alguien patea, muerde o da un puñetazo; quema con algo (cigarro, objeto, agua caliente);  golpea o trata de golpear con objetos; da una golpiza,  amenaza con un cuchillo o armas, usa cuchillos para agredir a un niño, niña o adolescente.
Maltrato emocional o sicológico: se trata del hostigamiento verbal habitual por medio de insultos, críticas, descréditos, ridiculizaciones, así como la indiferencia y el rechazo explícito o implícito hacia el niño, niña o adolescente. Se incluyen también en esta categoría el rechazo, el aislamiento, aterrorizarlos, ignorarlos o corromperlos. El ser testigo de violencia entre los padres también es una forma de violencia.

Ejemplos de maltrato sicológico: Si alguien a un niño, niña o adolescente le grita, dice que no le quiere, insulta o trata a garabatos, no le habla por un período largo, lo encierra o  amenaza con golpearle o tirarle algún objeto.
Negligencia: se refiere a la falta de protección y cuidado mínimo por parte de quienes tienen el deber de hacerlo. Existe negligencia cuando los responsables del cuidado y educación de los niños, niñas y adolescentes no atienden ni satisfacen sus necesidades básicas, sean estas físicas, sociales, sicológicas e intelectuales.
Abandono: es el extremo de negligencia de parte de los adultos.
3- Principales factores de riesgo de la violencia
Existencia de agresión física entre los padres: Los niños y niñas que sufren algún tipo de violencia tienen mayores porcentajes de padres que pelean hasta golpearse.
Dependencia del establecimiento educacional: La violencia sicológica  hacia los niños y niñas es mayor en establecimientos particulares pagados y la violencia física grave es mayor en los particulares subvencionados (*).

Consumo excesivo de alcohol en el hogar: Los niños y niñas que son víctimas de violencia viven en mayor porcentaje con alguien que se emborracha dos o más veces al mes.

Padres con baja tolerancia a la frustración y falta de habilidades parentales.

Padres que fueron maltratados física o sicológicamente cuando niños.

4- Cómo detectar el maltrato infantil

a)- Indicadores de maltrato físico

Signos físicos en el niño o niña: lesiones en la piel, fracturas en diversas fases de cicatrización, heridas o raspaduras en la boca, labios, encías u ojos, hemorragias de la retina, lesiones abdominales, hinchazón de abdomen, vómitos constantes y retraso en el desarrollo.

Comportamiento del niño o niña: cauteloso en contacto físico con adultos, se muestra aprensivo cuando otros niños lloran, parece tener miedo a sus padres o a volver a su casa, trastornos del sueño o de la alimentación, agitación o excitación, informa que su madre o padre le ha causado alguna lesión.

b)- Indicadores de maltrato sicológico

Signos físicos en el niño o niña: retraso en el desarrollo físico (baja en el peso o en la talla), trastorno de las funciones relacionadas con la alimentación, sueño y regulación de los esfínteres.

Comportamientos del niño o niña: parece excesivamente complaciente, pasivo, nada exigente o, por el contrario, es agresivo, muy exigente o rabioso. Muestra conductas demasiado adaptativas, que son demasiado “adultas”, como ejercer papel de padres con otros niños, o tener conductas demasiado infantiles; extrema falta de confianza en sí mismo, exagerada necesidad de ganar o sobresalir, demandas de excesivas de atención.

5- Impactos de la violencia

Los niños y niñas que sufren algún tipo de violencia tienen una peor relación con sus padres y con sus compañeros de colegio, más bajas notas en el colegio, repiten de curso con mayor frecuencia, son víctimas con mayor frecuencia de agresiones por parte de otros alumnos y están más propensos a consumir drogas y alcohol que aquellos niños y niñas que no son víctimas de violencia.

Es probable que detrás de problemas de aprendizaje y de comportamientos agresivo se escondan situaciones de maltrato físico o sicológico. Los daños emocionales causados a temprana edad pueden significar “marcas imborrables” para toda la vida.

Un niño o niña maltratados podría llegar a ser un adulto maltratador y violento, con lo cual reproduce la violencia física o sicológica hacia sus parejas o en sus propios hijos. Aquellos que son víctimas de maltrato severo tienen mayor grado de aceptación frente al uso de la violencia y agresión.

6- Cómo prevenir la violencia en contra de los niños

Apoyar a los padres en la crianza de sus hijas e hijos.

Conocer las etapas de desarrollo de los niños y niñas para que los padres o adultos a cargo de su cuidado sepan qué esperar de ellos.

Fomentar el diálogo y la comunicación entre padres e hijos.

Reforzar a los niños y niñas con palabras y conductas cariñosas.

Ponerle límites, normas y reglas a los hijos e hijas.

7- Prácticas de buen trato
Comunicarse en forma sana:
Escuchar activamente y con empatía. Los niños no saben expresarnos qué están sintiendo, por eso es importante que cuando un niño llora, acercarse y preguntarle qué le pasa, tratando de aliviar su pena.
Cuando el niño no es escuchado ni tomado en cuenta, acumula rabia y pena.
No se debe castigar al niño por lo que siente, sino enseñarle a que lo exprese sin hacer daño.
Los niños imitan la forma en que los adultos expresan y manejan sus sentimientos.
Resolver los conflictos de manera no violenta:
Valorar el diálogo como instrumento de resolución del conflicto.
Generar confianza. Confiar en el otro y en los compromisos que se adquieran es vital para una buena relación.
Lograr un acuerdo concreto y visible con un compromiso de cumplimiento de ambas partes para resolver peleas cotidianas.
Evitar el maltrato:

Empujones, tirones de pelo y oreja, palmadas, golpes, indiferencia, desprecio, insulto, amenaza de abandono y otras formas de maltrato, afectan el sano desarrollo del niño o niña.

Amenazar a los hijos con “no quererlo” si no hacen lo que esperamos de ellos, también es una forma de dañar su confianza.

Los niños realizan fácilmente los aprendizajes que desean cuando se les refuerza con gestos o frases cariñosas.



La necesaria disciplina:

Las normas deben ser comunicadas de una manera muy clara y precisa. Deben ser consistentes y consensuadas entre los padres. Los niños y niñas necesitan saber que si hacen algo, sus padres van a responder sistemáticamente de una manera.

Nunca es bueno castigar o amenazar con quitar el afecto. Para el niño esto es demasiado fuerte y dañino.

Los niños aprenden más cuando los elogian, que cuando los castigan.

No hay comentarios: