2016/05/04

Víctima de Violencia pidió ayuda con una nota en la tarea escolar de su hijo

Según el subdelegado de Gobierno en la región de Benalmádena (al sur de España), Miguel Briones, la víctima insertó una nota en un libro de texto de su hijo, explicando la situación que vivía, lo que hizo "actuar de manera ejemplar" a la profesora que la leyó. “Concertó una reunión con la mujer y después otra con el matrimonio, lo que le permitió comprobar los hematomas y la hizo contactar con la Policía española”.

El hombre fue puesto a disposición judicial y quedó en libertad, aunque con la medida cautelar de una orden de alejamiento y portando un dispositivo electrónico que se le colocó a modo de control, con lo que, según Briones, "la medida de protección policial a la víctima se ha garantizado".

El subdelegado destacó "la inteligencia de la víctima al denunciar de esta manera su situación, que ha puesto en alerta a todo el sistema". También, el que el sistema judicial español haya  funcionado y se pudiese "preservar la integridad de la víctima” y asegurar el alejamiento del agresor.

La carta que ya se viralizó, en las redes sociales, comienza con estas penosas palabras: "Mis hijos y yo, sobretodo; estamos sufriendo violencia doméstica por parte de mi esposo. No puedo denunciarlo porque estoy todo el tiempo con él y no me deja, por supuesto, que haga la denuncia y me esconde la llave cuando sospecha que puedo hacerlo".

Según se ha conocido, en base a sus propias declaraciones, la mujer llevaba 16 años de relación y 13 de matrimonio, y había llegado con su familia solo unos meses atrás a Benalmádena; provenientes de Uruguay. También, que en ese país ya vivía este maltrato pero que había desechado la posibilidad de pedir ayuda ya que: "En Uruguay nunca pude hacer la denuncia porque en una sociedad machista es inútil hacerlo". Sin embargo, que en esta ocasión, la desesperación había podido más y la había motivado a escribir la nota denunciando las condiciones de abuso en las que vivía y enviarla en un cuaderno de su hijo; con la esperanza de que su profesora la leyera.

La solicitud de auxilio concluía con una desgarradora frase: "No sé dónde dirigirme. Temo por mí y por mis hijos". Palabras plenamente justificadas si se considera que -según su relato- , su pareja, de 52 años de edad, la maltrataba verbal y físicamente; y había intentado estrangularla y, amedrentarla; prendiendole fuego a la cama, que ambos compartían.

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