"Estaba tan presionada por el tiempo, que la verdad es que quedé como en
blanco”, dijo y aseguró que, “en ningún momento hubo abandono del niño.
Tal vez sí cometí el error de no esperar hasta el último momento, a que
el padre entrara al aeropuerto”.
La mujer -de origen ucraniano e ingeniera comercial, de la
Universidad Católica del Norte- contó que, en un principio, el
Juzgado de Familia les otorgó la autorización para sacar al niño del
país, pero una vez en el aeropuerto, la PDI no le permitió subir. “Nos
hicieron pasar a una sala con un supervisor. Al leer la autorización del
juzgado dijo que algo faltaba y que el niño no podía viajar”, dijo.
Tras no lograr convencer a la autoridad, Molchanova sostuvo que llamó
por teléfono al padre biológico del menor, Pedro Ormeño Fredes, y le
pidió que viniera a buscarlo.
Según Ormeño, quien dijo estar aún en shock, Molchanova lo llamó a
las 5.30 de esa mañana. “Creo que se confundió, que jamás pensó en
abandonarlo, pero fue mal influenciada por su pareja”, comentó el padre.
Ormeño agregó que “ella no es una mala madre, quiere mucho a nuestro
hijo, pero pertenece a una cultura más fría que la de nosotros y no
midió las consecuencias. Cometió una irresponsabilidad”.
El padre comentó que la mujer habló por teléfono con su hijo ayer.
“El niño ya está algo más tranquilo, pero Olena seguía llorando, muy
afectada, al parecer arrepentida”, dijo y agregó que, “vamos a tener que
ver con quién sigue viviendo nuestro pequeño”.
Por su parte, el subprefecto de la PDI Néstor Escobar, jefe de Policía
Internacional del terminal aéreo, la ucraniana fue bajada del avión
cerca de las seis de la mañana del martes. El menor, vestido con shorts,
zapatillas, una camisa a cuadros y una mochila, había quedado en la
tienda Piedra Feliz, del tercer nivel.
“Ella nos explicó que el costo de los pasajes y la estadía (más de
cuatro millones de pesos) era muy alto y que no querían perderlos”,
recordó el PDI.
Olena fue conducida al Primer Juzgado de Garantía de Santiago y
formalizada por la Fiscalía Occidente por el presunto delito de abandono
de menor. La jueza Pilar Aravena le concedió la libertad sin medidas
cautelares, pues el niño no fue dejado sin ayuda.
Rolando Melo, director del Sename, consideró el caso “extremadamente
grave y condenable”, y agregó que pedirán al Tribunal de Familia de
Antofagasta un informe sobre las habilidades parentales de la madre.
Asimismo, el cónsul honorario de Ucrania en Chile, Alex Thiermann,
dijo que solicitará los antecedentes del caso a la policía y las
autoridades pertinentes.